Río Abajo
Rabaté.
Norma Editorial.
19,50 €.
Valoración: 8 de 10.
Émile es un señor mayor. Un vejete, como lo llama su amigo
Edmond. Cuando ya se tiene una edad, con ver la luz del día cada mañana, es suficiente. Su vida es muy feliz, va de pesca al río con su amigo, se ríe con la gente del bar, habla de pescado con el pescadero,… tiene una vida como cree que debe de tenerla un hombre de su edad.
Un día, su amigo
Edmond le confiesa algo. Lo lleva a una parte de su casa en la que nunca había estado y descubre su afición: pintar mujeres desnudas. Esto despierta algo en
Émile: ¿siendo viejo ya no puedo tener sexo? ¿Tengo que esperar, simplemente, a morir? ¿O puedo seguir viviendo mientras tenga vida, haciendo las cosas que quiero? Desgraciadamente
Edmond muere, y
Émile se tira a la piscina. Después de conocer a una mujer en el entierro de su amigo, emprende un largo viaje y hace cosas que ni se imaginaba que haría con la edad que tiene. Regresa porque sabe que alguien le espera, quizás la mujer con la que emprender una nueva vida.
Un tebeo de ancianos maravilloso, pues queramos o no, todos llegaremos a cierta edad, y pensaremos que ya no tenemos años para ciertos trotes. ¿Y por qué no? ¿Porque no podemos físicamente o porque creemos que al ser mayores no somos capaces?. Hay otros tebeos como
Arrugas (Paco Roca, Astiberri, 2007) que nos hace pensar y temer al paso del tiempo, pero otros, como
Río Abajo, nos hace mirar al futuro con otra cara.