Parece que en
Japón las cosas empiezan a cambiar, y sobre todo por el revuelo que ha causado en China el manga de
Death Note. Esta vez, las críticas van contra el género de Loli Manga, en el que las protagonistas suelen ser personajes femeninos con rasgos infantiles y de alto contenido sexual, aunque sin llegar a haber ninguna escena "fuerte".
Así pues, el gobierno de
Kyoto ha clasificado un total de
13 obras de Loli Manga como obras perjudiciales con el fin de advertir a los padres de la peligrosidad de las mismas. De hecho, un funcionario del gobierno local ha manifestado que “el contenido sexual en el que aparecen chicas de primaria y secundaria se está convirtiendo en algo común en las revistas de manga. Los contenidos sexuales en largometrajes de imagen real están restringidos por ley, pero no existen restricciones para el manga. Cuesta distinguir este tipo de obras debido a sus portadas y son vendidos en todo tipo de librerías”.
De hecho, en anime es muy frecuente el género
lolicon, en numerosos animes como
Maburaho o
Shuffle!, pero al no tratarse de imagen real no se ha censurado el género como tal, aunque su proliferación durante estos últimos años hará que se empiecen a tomar medidas como las que ha tomado Kyoto en lo referente al manga.