Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid vuelvo a escribir sobre otro de los autores españoles que trabajan para una de las grandes fábricas de hacer cómics, en este caso
DC.
Si ayer hablaba sobre
Roberto de la Torre y sus virtudes, hoy el sujeto en cuestión es
Jesús Saiz. Y no porque lo hay escogido al azar, que también lo podría haber hecho. Sino porque Planeta de Agostini ha editado un tomo con
El Proyecto Omac, otra de esas historias que cruzan las vidas de los personajes más relevantes con las de otros que no lo son tanto, y en donde el problema en cuestión pone patas arriba el status quo que impera en la sociedad donde viven los héroes. No es casualidad que este tipo de historias coincidan en las fechas de publicación de las dos grandes por excelencia, tanto la DC en este caso, como Marvel con la inminente Civil War. El proyecto Omac trae de nuevo a la figura de
Batman en su mejor faceta, la de detective. El hombre murciélago tendrá que investigar junto con
Wonder Woman y
Booster Gold quien se esta cargando a los superhéroes, y aunque muchos ya lo sepáis no voy a decir quién es el que abre el paquete de descartados.
Desde su llegada a DC en el año 2001 para dibujar la miniserie de la
JLA,
Black Baptism (de la cual no esta muy satisfecho al parecer), Saiz se ha labrado un nombre dentro de la industria, y eso ha hecho que la editorial le hiciera un contrato en exclusividad por dos años a raíz de su brillante labor en
Manhunter.
Además es importante destacar que la organización
Checkmate que se pasea de lo lindo por El Proyecto Omac, va a tener serie propia, ¿y a quién le han encargado los dibujos?, correcto, a Jesús Saiz. Por cierto, el guión tanto de una como de otra es de
Greg Rucka, lo cuál es sinónimo de interesante como poco.