Nick Bertozzi, un dibujante de comics, se enfrenta a un juicio en Estados Unidos por lo que a mi parecer es una tontería.
Resulta que hizo un cómic basado en el cubismo y entre sus personajes salía
Picasso. El autor quiso hacerle muy
despistado, y como muestra de ello, hizo que se le olvidará hasta de que no llevaba ropa, y en una de las viñetas sale el pene de Picasso.
Hasta ahí nada grave. Pero resulta que en un propietario de una tienda de cómics decidió regalar unos ejemplares para promoción y uno de ellos fue a parar a las manos de un niño de
9 años. Cuando su familia lo vio, fue directamente a los juzgados.
Y en esas están. Por ahora al vendedor le ampara el
Fondo Legal para la Defensa del Cómic así que ya veremos cómo acaba todo.