Cada vez sacan más cosas para evitar las descargas por internet. El último ejemplo es
un cómic de la RIAA, una ONG sin ánimo de lucro que parece que se dedica a intentar evitar que la gente descargue música o películas. El problema del cómic es que quizás
se han pasado un poco con el castigo que le imponen a la muchacha que está infringiendo las leyes.
Y es que el cómic cuenta cómo
Megan aprende a descargar música por un amigo. En tres meses se baja 2000 canciones y acaba por ir la policía a su casa. La arrestan, la meten en un juicio, se queda sin beca de estudios y acaba condenada a
25000 dólares de multa y dos años de cárcel. ¿Un poco duros no creéis?